Las empresas extranjeras que necesitan operar, registrarse o acreditar su existencia legal ante organismos españoles deben presentar su documentación societaria traducida de forma jurada. Es un encargo habitual entre LLC estadounidenses, sociedades registradas en Chipre, Reino Unido u otras jurisdicciones, y gestorías o despachos que tramitan la apertura de una filial o sucursal en España.

Documentos societarios que se traducen con más frecuencia

¿Qué papel juega la apostilla en estos documentos?

La mayoría de registros mercantiles y administraciones españolas exigen que los documentos societarios extranjeros lleven la apostilla de La Haya (o, si el país de origen no es firmante del convenio, la legalización consular correspondiente) antes de presentarse. La apostilla certifica la autenticidad del documento original; la traducción jurada certifica la fidelidad de su contenido al español. Son trámites distintos y complementarios: ninguno sustituye al otro.

La traducción jurada debe incluir también el texto de la apostilla, no solo el documento principal, ya que forma parte del documento que se presenta ante el organismo español.

¿Se puede traducir solo una parte del documento?

Si el registro o la administración exige la escritura completa, debe traducirse íntegra. En documentos extensos (estatutos de varias páginas, por ejemplo), el presupuesto se ajusta a la extensión real una vez revisado el original.

¿Y si el documento está en varios idiomas?

Cuando la sociedad opera en una jurisdicción con más de una lengua oficial, es habitual recibir documentos bilingües. La traducción jurada se realiza a partir de la versión en inglés, dejando constancia de que el documento original contiene también texto en el otro idioma.

¿Necesitas traducir la documentación de tu empresa?

Envía los documentos por email o WhatsApp indicando el registro u organismo ante el que se van a presentar, y se confirma presupuesto y plazo de entrega.