Un contrato de arrendamiento (Rental / Lease Agreement) redactado en inglés necesita traducción jurada cuando debe presentarse ante un organismo español como prueba de domicilio o como parte de un expediente administrativo. Es un documento que aparece con frecuencia en trámites de extranjería y en procesos de empadronamiento de personas recién llegadas a España.

¿Cuándo se suele pedir?

¿Qué partes del contrato se traducen?

Por norma general, el documento se traduce íntegro: identificación de las partes, descripción del inmueble, duración, renta y condiciones generales. Si el contrato incluye anexos (inventario, normas de la comunidad), conviene confirmar con el organismo si también deben traducirse.

Antes de encargar la traducción, conviene preguntar al organismo si exige el contrato completo o si es suficiente con las páginas que identifican a las partes, la duración y la renta.

¿Se traducen también las firmas y sellos?

La traducción jurada hace constar la presencia de firmas, sellos y cualquier anotación manuscrita del documento original, sin reproducir gráficamente la firma, pero dejando constancia de su existencia.

¿Puedo enviar solo una foto del contrato?

Sí, siempre que se lea con claridad. Una fotografía nítida o un escaneo son suficientes para presupuestar y realizar la traducción.

¿Necesitas traducir un contrato de alquiler?

Envíalo por email o WhatsApp indicando el organismo ante el que se va a presentar, y se confirma presupuesto y plazo de entrega.