El certificado de residencia fiscal (Tax Residency Certificate) acredita ante la administración de un país en qué territorio reside fiscalmente una persona o una empresa en un periodo determinado. Cuando este certificado se emite en el extranjero y debe presentarse ante un organismo español, requiere traducción jurada.

¿Para qué se utiliza?

¿Quién lo emite y qué debe incluir?

Normalmente lo emite la autoridad tributaria del país de residencia (en Estados Unidos, el IRS; en Reino Unido, HMRC, por ejemplo). Suele incluir el nombre del contribuyente, el periodo fiscal al que se refiere y una declaración expresa de residencia fiscal en ese país.

Al tratarse de un documento breve en la mayoría de los casos —habitualmente una página—, su traducción jurada suele entregarse en 24-48 horas.

¿Hace falta apostillar el certificado de residencia fiscal?

Depende del organismo español ante el que se presente. Conviene confirmarlo antes de iniciar el trámite, ya que algunos procedimientos lo exigen y otros aceptan el documento sin legalizar.

¿Se puede traducir junto con otros documentos fiscales?

Sí. Es habitual que este certificado se presente junto a otra documentación —declaraciones de la renta, certificados bancarios o justificantes de ingresos—, y puede coordinarse la traducción de todo el conjunto en un mismo encargo.

¿Necesitas traducir un certificado de residencia fiscal?

Envíalo por email o WhatsApp indicando el organismo ante el que se va a presentar, y se confirma presupuesto y plazo de entrega el mismo día.